domingo, 27 de enero de 2008

PHIL MULLOY´S INTOLERANCE

"Álvarez Rabo se pasa a la animación", eso fue lo primero que pensé cuando vi por primera vez un corto de Phil Mulloy. Prontó entendí que la del artista genital (Rabo, de ahí su nombre) y la del poeta hooligan (Mulloy), siempre personalísimo, eran dos almas distintas, dos formas bien distantes de aproximarse a la ficción y de acometer la sátira (aunque lo hiperbólico subyace en los dos, en uno de forma más notable que en el otro).

Consejos Sexuales, de Álvarez Rabo.

"Lo cierto es que parece primo hermano de Bill Plympton", pensé después. Pero no tardé en darme cuenta de que Plympton, con todo su carisma y simpatía natural (tuve la oportunidad de verlo en vivo y en directo y parece un tipo bastante majo) y sus aciertos concretos, limitados y recurrentes, no deja de ser una versión grosera de Tex Avery.

Bill Plympton himself.

Phil Mulloy es la prueba palpable de que para ser animador no es necesario ser un virtuoso, "basta" con tener talento (y aquí podríamos entrar en una profusa discusión sobre la "maestría" de Alexander Petrov como autor de animación total, no sólo en el plano formal, el meramente gráfico). No es mi intención enredarme en una descripción de la obra de Mulloy, es sus características más sobresalientes. Voy a limitarme a hablar brevemente de su obra más emblemática. De todos modos, como una imagen vale más que mil palabras... ¡Damas y caballeros, antes ustedes, el hombre según Phil Mulloy!
Empiezo por aquello que más llama la atención y tal vez lo más evidente: el título. Las sospechas se ven confirmadas después de unos minutos, es una referencia directa a la obra de Griffith.

Intolerance (1916)

Qué decir de Intolerance. Que se divide en tres partes. La primera Intolerance (2000), narra el descubrimiento de un rollo cinematográfico que revela la existencia de una raza extraterrestre, los Zogs. Unos seres un tanto... "especiales". Digamos que anatómicamente son diferentes de nosotros:
También lo es su conducta. En la forma de saludarse:
De alimentarse:
De copular:
De dar a luz...
Ni que decir tiene que el visionado del rollo provoca una violenta reacción entre los más conservadores:
La crítica, mediante la sátira más violenta y visceral, con ecos lejanos de Swift, de Rabellais o de Luciano de Samosata, se lleva a cabo mediante una transformación radical de la realidad física, de enmascaramiento del hombre bajo distintas apariencias físicas como fórmula de distanciamiento, para constituirse en emisor y objeto de la crítica. Esto es, reírse de uno mismo pretendiendo que lo hacemos de otro.

Gargantua según Gustave Doré.

Intolerance II: The Invasion (2001) continúa con la historia e introduce el color. Da la impresión de que en esta ocasión la sátira cruza el charco. Si bien la primera parte podría perfectamente desarrollarse en Europa (UK), esta segunda abunda en referencias a la cultura norteamericana. Cowboys:
(Tele) Predicadores:
La moral puritana:
El clásico binomio Presidente-becaria:
En fin, mejor no desvelar nada. Sólo anticipar que tiene un final digno de una película de Night Shyamalan (bueno, no estoy seguro de que esto sea un halago).
Intolerance III: The final solution (2004) cierra el ciclo. Lo primero que salta a la vista es que hay bastante más manteca ($) detrás del proyecto. Hay varias televisiones europeas respaldando la producción y esto se nota. Es un corto full-color. No estoy muy seguro de que esto sea beneficioso. De hecho, a medida que la trilogía avanza, la estética cruda y áspera que caracteriza el grueso de la producción de Mulloy se pierde. Uno tiene la impresión de que el autor se ha traicionado a sí mismo, de que se ha aburguesado. Uno de los aspectos que hacen más atractiva su obra es la infinita crudeza y simplicidad de sus diseños, que parecen salidos de los lápices de cera de un niño. Trazos gruesos y agresivos, reforzados con el blanco y negro radical. Las imágenes son verdaderamente grotescas. Todo esto se pierde en esta última parte, que, comparada con las dos anteriores, tienen un aspecto demasiado sofisticado. En parte, uno puede sentirse un poco traicionado. Mulloy nos engancha con su particular estética nada convencional (jerk animation), y cuando llegamos al final nos encontramos con este cambio, que supone más una traición que un salto cualitativo.
La impresión dominante es que Mulloy ha echado los restos en la conclusión de su trilogía, que ha buscado un tour de force para cerrarla por todo lo alto. No sólo en lo visual, sino también en el terreno narrativo. Por un lado, intenta enlazar con la primera parte y darle una coherencia narrativa a la trilogía. Visto lo visto, el resultado es más que dudoso, y se ve a la legua que no estaba previsto y que, en caso de estarlo, está mal planificado, como delatan una serie de huecos y/o incoherencias narrativas que no son difíciles de detectar. Por otro, destaca el esfuerzo un tanto irritante por sorprender al espectador continuamente con giros inesperados y, sobre todo, con personajes/situaciones/imágenes del todo imprevisibles y totalmente surrealistas. Baste con Elvis cantando en alemán:
O ésta:
O ésta:
Digamos que la historia pierde su sencillez. La narración se espesa, pierde su linealidad y abunda en hiatos anecdóticos, amén de verse lastrada por un simulacro de historias paralelas. Todos es menos directo y frontal, más rebuscado.
No obstante, y termino, Intolerance es una trilogía altamente recomendable para aquellos que no hayan visto nada de Mulloy, para los que ya lo hayan hecho, y para lo que quieran echar unas risas sin ínfulas ni prejuicios hacia su estilo en particular y hacia la animación en general, y pasar de ahí al otro Mulloy, el lírico, infantil y voluble, cual niño en pañales correteando con una picana eléctrica en la mano.
Ediciones: hay varias. Las dos primeras partes están en el recopilatorio de Mulloy que editó el British Film Institute y la tercera está incluida en una de las recopilaciones de cortos animados de Sitges. Pero lo mejor sin duda es agarrarlo todo de una vez, como aquí.
Magnífico artículo sobre Intolerance en Tren de sombras.

jueves, 24 de enero de 2008

¡¡POR FIN!! (2)

Soy consciente de que es una opinión muy discutible, pero, como dice un amigo, los recuerdos dorados de la infancia no necesitan ser justificados. Una de las mejores películas de animación para niños de todos los tiempos:
Y también por Divisa:
Ambas para el 20 de Febrero. La de Unico es la única edicion fuera de la japonesa junto con la alemana (aunque ésta sólo trae audio en alemán). En marzo tambien nos llega Crónicas de Terramar de Miyazaki hijo (fuente: Zonadvd).

viernes, 14 de diciembre de 2007

¡¡POR FIN!!

Uno de los mejores animes de la historia (Zonadvd: a partir del 9 de Enero):

miércoles, 12 de diciembre de 2007

LARRY JORDAN (5 de 5)

Sophie´s place:
Hasta la fecha, el proyecto más ambiciosos en el que Jordan se ha visto envuelto. Un largometraje de 84 minutos que le llevó cinco años y que el autor bautizó an "alchemical autobiography." Sophie´s place pertenece a esa rara clase de largometrajes realizados por un (solo) artesano que procede paciente y minuciosamente hasta configurar una obra personalísima cuya producción se prolonga a veces durante varios años; tal es el caso de Midori (1992), Chronopolis (1982), Le théatre de Monsieur et Madame Kabal (1967), Ubu et la grande gidouille (1979) o la mencionada Heaven and Earth magic.
Arriba: Chronopolis
La película lleva hasta la últimas consecuencias la técnica del collage que el autor venía desarrollando durante tres décadas. Representa su culminación. El discurso se construye en torno al diálogo entre dos escenarios iniciales (landscapes of the mind), un jardín edénico, de resonancias victorainas ("The blazing garden as metaphor for the cycle of life, se ha escrito sobre Hymn in praise of the sun, un corto de Jordan de 1960 que celebra el nacimiento de su hija) y el interior de Hagia Sophia (de la que ya se habla brevemente en la segunda parte del artículo dedicado a Azur y Asmar), edificio emblemático que pasó de catedral cristiana a mezquita y de ahí a museo ecuménico. A partir de este momento, la técnica narrativa es relativamente sencilla, consiste básicamente en un diálogo de símbolos que se desborda y vuelve a su cauce continuamente. Comienza con reposado jardín, en el que destaca la figura de una niña y de una mujer (¿madre, institutriz?) que nos da la espalda. A continuación, entra en escena el enigmático globo con rostro humano. Partiendo de sólo dos figuras, el diálogo se enriquece poco a poco con nuevos interlocutores y cambios de escenario, que desaparecen y reaparecen según el instinto del propio creador, que habla así de su obra: “Totally unplanned, unrehearsed development of scenes under the camera, yet with more "continuity" than any of my previous animations, while meditating on some phase of my life.”
Hay, desde luego, figuras recurrentes, unificadoras, como ya se ha explicado anteriormente. Un globo aerostático de ojos tristes. Un otomano. Una mano descomunal. Y las diferentes encarnaciones de Sophia, símbolo griego y gnóstico de la sabiduría espiritual.
Hay, desluego, figuras recurrentes, unificadoras, como ya se ha explicado anteriormente. Un globo aerostático de ojos tristes. Un otomano. Una mano descomunal. Y las diferentes encarnacioens de Sophia, símbolo griego y gnóstico de la sabiduría espiritual.
A veces recurre a violentos zooms dentro-fuera, y a continuación pasa a descomponer un organismo complejo de infinitas piezas minúsculas. Es un proceso de deconstrucción que actúa de profiláctico contra la mirada aprehensora del ojo ilustrado, similar al de Our lady of the spheres, que combina un montaje vertiginoso con el sonido regular de un estridente timbre para romper la concentración del espectador.
A veces recurre a violentos zooms dentro-fuera y a continuación pasa a descomponer un organismo complejo de infinats piezas minúsculas. Es un proceso de decosntrucción que actúa de profiláctico contra la mirada aprehensora del ojo ilustrado, similar al de Our lady of the spheres, que combina un montaje vertiginoso con el sonido regular de un estridente timbre para romper la concentración del espectador.
Los destellos mágico-místico-esotéricos son más deslumbrantes que en cualquiera de los trabajos anteriorres de Jordan. Las figuras enigmáiicas, de gran vigor simbólico, se suceden y se combinan envueltas en una suerte de áurea mística que irradian en los momentos de clímax alquímico. A veces, se unen para crear composiciones con ríbetes crípticos, recordando vagamete a las vistas en Heaven and Earth magic. Las formas geométricas puras: cubos, esferas, conos... se entrelazan en un baile grotesco con otros objetos, figuras humanas e híbridos como ob jetos alados o mujeres con cabeza de astro. Los cadáveres de las ilustraciones médicas se pasean de un lado a otro con ademán autoritario. Se presiente un falso orden en el desorden, en el que todos tienen algo que decir.
Los destellos mágico-místico-esotéricos son más deslumbrantes que en cualquiera de los trabajos anteriores de Jordan. Las figuras enigmáticas, de gran vigor simbólico, se suceden y se combinan envueltas en una suerte de áurea mística que irradian en los momentos de clímax alquímico. A veces, se unen para crear composiciones con ribetes crípticos, recordando vagamente a las vistas en Heaven and Earth magic. Las formas geométricas puras: cubos, esferas, conos… se entrelazan en un baile grotesco con otros objetos, figuras humanas e híbridos como objetos alados o mujeres con cabeza de astro. Los cadáveres de las ilustraciones médicas se pasean de un lado a otro con ademán autoritario. Se presiente un falso orden en el desorden, en el que todos tienen algo que decir.
Al final, la ciencia y la fe parecen fundirse al volver al escenario del jardín edénico con que se abre la película, "Sophie´s place", el lugar/ sitio/ hogar (el Edén) de Sofía (la encarnación de la Sabiduría). Una frenética superposición de figuras geométricas, que se agrupan en composiciones equilibradas y de apariencia pseudomística, hermética, similares a deidades perfectas y deshumanizadas, proporcionan una alucinación como puerta hacia el mundo trascendental, hacia la perfección espiritual que busca la alquimia, como ya asistiéramos en 2001: a space odissey.
Al final, la ciencia y la fe parecen fundirse al volver al escenario primordial del jardín edénico con que se abre la película, "Sophie´s place", el lugar/sitio/hogar (el Edén) de Sofía (la encarnación de la Sabiduría). Una frenética superposición de figuras geométricas, que se agrupan en composiciones equilibradas y de apariencia pseudomística, hermética, similares a deidades perfectas y deshumanizadas, proporcionan un alucinación como puerta hacia el mundo trascendental, hacia la perfección espiritual que busca la alquimia, como ya asistiéramos en 2001: a space odissey.
2001 (1968)
Por último, la música, que contrariamente al uso de partituras cláscias al que nos tenía acostumbrados, pasa aquí a una suerte de campaneo débil y monótono de campanillas y cencerros, que recuerda bastante a la música compuesta por Teji Ito para The very eye of the night. Por fin, dejemos que sea el propio autor quien hable sobre su obra con estas reveladoras palabras: Por último, la música, que contrariamente al uso de partituras clásicas a las que nos tenía acostumbrados, pasa aquí a un suerte de campaneo débil y monótono de campanillas y cencerros, que recuerda bastante a la música compuesta por Teji Ito para The very eye of the night. Por fin, dejemos que sea el propio autor quien hable sobre su obra con estas reveladoras palabras: “A culmination of five years' work. Full hand-painted cut-out animation.. I call it an "alchemical autobiography." The film begins in a paradisiacal garden. It then proceeds to the interior of the Mosque of St. Sophia. More and more the film develops into episodes centering around one form or another of Sophia, an early Greek and Gnostic embodiment of spiritual wisdom. She is seen emanating light waves and symbolic objects. (But I must emphasize that I do not know the exact significance of any of the symbols in the film any more than I know the meaning of my dreams, nor do I know the meaning of the episodes. I hope that they - the symbols and the episodes - set off poetic associations in the viewer. I mean them to be entirely open to the viewer's own interpretation.)” (extracto de la descripción de Sophie´s place incluida en la página de Canyon Cinema).
Desaprender a mirar: tal vez sea eso a lo que Brakhage se refiere cuando habla de eso untutored eye. Parender a mirar el mundo que nos rodea de otra forma, esa sería una forma simple de formularlo. En cualquier caso, proponer otra forma de mirar, y por ende, de entender el mundo, mediante el cine. ¿No es esta una traslación del hecho poético? Apuntar con el dedo, con la pluma en este caso, a los objetos cotidianos, hacia lo insignificante; presentarlos ante nuestros ojos de modo que parezcan distintos, ofreciendo una perspectiva desde la que nunca se nos hubiera ocurrido mirar. El objeto paracerá cubierto de una pátina de novedad, parecerá, será, un objeto distinto, será otro objeto.
tal vez sea eso a lo que Brakhage se refiere cuando habla de ese untutored eye. Aprender a mirar el mundo que nos rodea de otra forma, esa sería una forma simple de formularlo. En cualquier caso, proponer otra forma de mirar, y por ende, de entender el mundo, mediante el cine. ¿No esta una traslación del hecho poético? Apuntar con el dedo, con la pluma en este caso, a los objetos cotidianos, hacia lo insignificante; presentarlos ante nuestros ojos de modo que parezcan distintos, ofreciendo una perspectiva desde la que nunca se nos hubiera ocurrido mirar. El objeto parecerá cubierto con una pátina de novedad, parecerá, será, un objeto distinto, será otro objeto.
Dog star man
Ese cosquilleo, ese hormigueo sensorial, conceptual, que produce el extrañamiento, es uno de los síntomas más notables de este hacer. Jordan narra la vida secreta de los objetos, de cómo cobran vida y culminan su simbiosis con organismos vivos. En su limitado movimiento, se comportan como seres vivos, imitan sus maneras. Por contra, los humanos, de movimientos limitados y acartonados, devienen objetos.
Ese cosquilleo, ese hormigueo sensorial, conceptual, que produce el extrañamiento, es uno de uno de los síntomas más notables de este hacer. Jordan narra la vida secreta de los objetos, de cómo cobran vida y culminan su simbiosis con organismos vivos. En su limitado movimiento, se comportan como seres vivos, imitan sus maneras. Por contra los humanos, de movimientos limitados y acartonados, devienen objetos.

Cómo ver una película de Larry Jordan: el título de este epígrafe parece la antesala de un consejo estúpido; nada más cierto. Voy a sustituir una parrafada de frases intrincadas y floridas por una afirmación un tanto más simple. Mientras investigaba sobre el autor, he tenido que ver, como parte del trabajo de documentación, películas de autores como Stan Brakhage, John Whitney, Harry Smith o el propio Jordan, cineastas todos ellos sobre los que en algún momento había oído hablar pero a los que nunca me había acercado debidamente por encontrarse en las antípodas del concepto tradicional (entiéndase popular) de animación. Cinco minutos de metraje de cualquiera de estos autores puede resultar un auténtico martirio para aquellos, como es mi caso, poco familiarizados con el cine experimental, con sus convenciones, con su escritura. A veces, estas obras apelan a disciplinas adyacentes como la música, la pintura abstracta, la geometría, la arquitectura o incluso las ciencias ocultas. Dicho esto, no creo que sea necesario ser un experto en ninguna de estas materias para poder disfrutar de los cortos de Jordan. Esta necesidad está más propia del crítico, de aquel que intenta entender el funcionamiento de la obra objeto de su crítica, y que no parece ser el espectador al que Jordan dirige su obra (si es que lo hace para alguien). El consejo es simple: sentarse frente a la pantalla sin ningún tipo de prejuicio y dejarse llevar, sin más. Puede que esa sea la mejor manera de acercase a la obra en cuestión, dejarse arrastrar por el flujo de imágenes sin intentar comprender lo que hay detrás (nadie nos asegura que haya algo, recordemos: “I do not know the exact significance of any of the symbols in the film”). Si despiertan algún tipo de interés, de sensación, de asociación inesperada, entonces bien; si no lo hacen, también bien; no creo que ninguna obra atesore un mensaje universal, simplemente hay personas a las que les dice algo y otras a las que no. En el caso de Jordan, preferiría hablar mayormente de sensaciones. Creo que esta es una idea a tener en cuenta antes de proceder.

Artículo sobre Larry Jordan en Animation world magazine

Artículo sobre Larry Jordan en Bright Lights Film Jove

Descripción de cada uno de los trabajos de Larry Jordan en Canyon Cinema.

Cabarosse de Larry Jordan en Ubu Films

Vídeos de Maya Deren en Ubu Films

Stan Brakhage en Youtube

Larry Jordan (1 de 5)

Larry Jordan (2 de 5)

Larry Jordan (3 de 5)

Larry Jordan (4 de 5)